Un vómito es sólo un vómito

Una señora con un pequinés en brazos se le acerca mientras ella está colgando el teléfono, doblada hacia un costado. A sus pies, un vómito de color blanco, color galleta, salpica un poco sus zapatos. [...] La señora la mira con desprecio.

- ¿No te da vergüenza? Qué asco. ¡Puercos, que sois unos puercos!

Octavia gira la cabeza y se siente muy mal. Las mejillas le arden y la frente se le hiela. «Ahora no, por favor», dicen sus ojos.

- ¡Qué asco! ¡No tenéis vergüenza! ¡Esto es horroroso! [...] - prosigue. Continúa refiriéndose a ella en plural, como si fueran muchos.

Octavia la mira, empalidenciendo.

- ¿Horroroso? - Es lo único que puede decir -. Esto no es horroso, señora. Horroroso es otra cosa. Usted se confunde - Su voz suena a papel de lija sobre madera.

La señora la mira con extrañeza [...].

- Horroroso es otra cosa - continua Octavia, los ojos llorosos fijos en la señora-. ¿Sabe usted que cuando un niño nace muerto, después de cesáreas y fórceps y meses de embarazo, sabe usted que cuando nace muerto hay que ir a registrarlo? Al haber nacido consta como ciudadano, así que al cabo de unos días hay que ir al Registro Civil y darlo de alta como difunto. La madre, que acaba de perderlo, tiene que darle nombre y apellidos. Eso es horroroso, señora. Esto es sólo un vómito.
El día que me vaya no se lo diré a nadie, Kiko Amat.

2 comentarios:

Robert dijo...

Hoy en día se ha perdido la perspectiva, habría que bajarse del mundo y darse cuenta de donde estamos y de donde venimos. Y a partir de ahí actuar en consecuencia, pero requiere un esfuerzo que no estamos dispuestos a hacer.

mya dijo...

Para mí este es el ejemplo más claro de hiperrealidad (o alteración de la perspectiva) aplicada a la situación más simple y mundana del mundo... La gente vive en el mundo que le dicen que vive más que en el mundo real. En el primero, una joven vomitando es seguramente una borracha o una drogadicta -como todos los jóvenes- haciendo un acto horrorosamente incívico, de los peores que podría cometer. En el mundo real, es una joven a la que le enferma la vida... y su vómito, es sólo un vómito.

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