En el nombre de la cordura, debéis iros a casa. El invierno se acerca, nadie alimenta a los animales que confian en nosotros, los ancianos se mueren de frío, las mujeres están de luto, el país se corroe. Combatid a Nuggam, porque ya no es nada, nada más que el eco venenoso de toda vuestra ignorancia y mezquindad y estupidez maliciosa. Encontrad a un dios más digno de seguir. ¡Y dejadme... en... paz! ¡Todas esas oraciones, todas esas súplicas... a mí! ¡Demasiadas manos unidas, que podrían responder con mayor beneficio a las oraciones mediante el esfuerzo y la decisión!Regimiento Monstruoso, Terry Pratchett.
Tantas manos unidas
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