Los delfines


Es un hecho importante y conocido que las cosas no siempre son lo que parecen. Por ejemplo, en el planeta Tierra el hombre siempre supuso que era más inteligente que los delfines porque había producido muchas cosas -la rueda, Nueva York, las guerras, etcétera-, mientras que los delfines lo único que habían hecho consistía en juguetear en el agua y divertirse. Pero a la inversa, los delfines siempre creyeron que eran mucho más inteligentes que el hombre, precisamente por las mismas razones.

Guía del autoestopista galáctico, Douglas Adams.

1 comentarios:

Dani dijo...

Amén Robert.

Deberíamos aprender a ser un poco más delfines. ¿Pero eso nos convertiría a su vez en un poco más inhumanos o todo lo contrario?

Publicar un comentario