Perdidamente enamorados

La mayoría de los empleados del periódico hace años que trabajan allí. Se han casado contando con os ingresos que éste les proporciona, han tomado hipotcas gracias a este lugar, han creado familias sabiendo que el dinero financiaría la vida de sus hijos. Si este lugar se hunde, están arruinados. Durante todos estos años han vilipendiado al diario, pero ahora que amenaza con despedirlos, vuelven a estar perdidamente enamorados de él.
-¿Estamos todos? -pregunta Oliver.
Durante un minuto, habla de forma improvisada, después se pone nervioso y coge una copia del informe confidencial sobre el periódico del consejo de administración de Ott. Mientras examina las páginas, va lanzando miradas suplicantes en dirección a Kathleen. Ésta aparta la vista. Él se aclara la garganta y encuentra por fin un pasaje relevante. Lo lee en voz alta, y añade:
-Esto es lo que ha decidido el consejo. -Se aclara nuevamente la garganta-. Lo siento mucho.
Los imperfeccionistas, Tom Rachman.

1 comentarios:

marmota dijo...

No es que sea un gran libro, pero es entretenidísimo para cualquiera próximo al periodismo.

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