Qué Judas!

Yo pensaba en Judas Iscariote, de quien un ingenioso autor dice que traicionó a Jesús precisamente porque creía ilimitadamente en él: estaba impaciente por ver el milagro con el que Jesús pondría en evidencia ante todos los judíos su poder divino; por eso lo entregó, para provocarlo y hacerlo actuar de una vez: lo traicionó porque deseaba acelerar su triunfo.
El Libro De Los Amores Ridículos, Milan Kundera

2 comentarios:

mya dijo...

No tendrían todos los cristianos que dar las gracias y adorar a Judas, pues sin él no habría habido sacrificio ni por tanto salvación de la humanidad??

Xose dijo...

He visto la luz: a partir de ahora usaré esta expresión como agradecimiento cada vez que alguien me haga un favor.

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